El Poder de tu Mirada
La primera vez que te vi, algo extraordinario sucedió. Bastó solo con mirarte para que el mundo se detuviera a mi alrededor. En un instante, todo mi ser se paralizó, como si el tiempo mismo se detuviera para capturar ese momento. Tu presencia irradiaba una fuerza magnética que atrajo cada fibra de mi ser hacia ti. Fue como si el universo entero conspirara para unirnos en ese único momento. Cada detalle de tu rostro, cada gesto, resonaba en lo más profundo de mi ser, dejando una huella imborrable en mi corazón. Desde entonces, sé que no puedo escapar de la intensidad de lo que siento cuando estás cerca, porque bastó solo con verte para sonreirle a la vida...

Comentarios
Publicar un comentario